Alimentación y sarcopenia: Protegiendo los músculos
Con el paso de los años, es común notar una pérdida progresiva de fuerza y masa muscular, un proceso conocido como sarcopenia. Sin embargo, esto no debe considerarse una consecuencia inevitable del envejecimiento.
Una nutrición adecuada
Es el pilar para mantener la autonomía. Es fundamental asegurar una ingesta suficiente de proteínas de alta calidad (como huevo, pescado y legumbres) y mantener niveles óptimos de vitamina D. Al combinar una dieta equilibrada con ejercicios de resistencia adaptados, podemos prevenir la fragilidad, reducir el riesgo de fracturas y mejorar la vitalidad diaria del adulto mayor.
Conclusión
Pequeños cambios en el plato y una rutina de movimiento guiada pueden marcar la diferencia entre la dependencia y una vida activa y plena.
